Hay otras formas de sembrar y cuidar de la huerta.
¿Qué es el Mulching y para qué sirve?

El Mulching es la estrategia clave para retener la humedad y crear humus. Los materiales son, cartón, papel, algas marinas, hojas, estiércol degradado, ropas viejas de algodón o de lana, láminas de plástico, aserrín y alfombras viejas. A veces, las fuentes de mulch en las tierras áridas pueden parecer escasas, pero en realidad existen grandes cantidades de material, el cual puede también crecer en el huerto (consuelda, leguminosas), colectarse después de la cosecha (bejucos viejos y otros materiales verdes) o reunidos de los ambientes silvestres.
Los árboles como casuarinas, pinos y algunas acacias producen abundante material de hojas.
El estiércol del ganado es abundante en los potreros y establos, y cerca de los canales de drenaje de agua, las inundaciones dejan depósitos profundos de hojas y palitos.
Este mulch es reunido después de las lluvias desde los riachuelos y áreas de flujo de agua, especialmente si se ponen leños en un ángulo en el riachuelo para atrapar los escombros.
En las tierras secas se encuentran frecuentemente piedras, las cuales son especialmente útiles alrededor de los arboles.
Aplicación:
Esta labor normalmente se realiza al comienzo de la estación vegetativa y se puede repetir tanto como sea necesario. El propósito inicial es ayudar a retener el calor del suelo, lo cual permite la siembra y el trasplante precoz de ciertas cosechas y estimula un crecimiento más rápido. A medida que la estación avanza, el aporcado tiene diferentes efectos sobre el suelo: estabiliza la temperatura, evitando las fluctuaciones de calor durante las variables condiciones del verano; la humedad, reduciendo la evaporación; sirve para controlar plagas previniendo que germinen las malas hierbas por falta de luz solar; añade nutrientes al suelo, debido a la descomposición gradual del material.

Principales ventajas
Mantiene la humedad del suelo al disminuir la evaporación, con lo que además de economizar el consumo de agua, facilita que las raíces de las plantas encuentren la humedad suficiente a poca profundidad. Debido a la formación de la humedad superficial, se reduce el lavado de elementos fertilizantes.
Mejora las condiciones térmicas del sistema radicular de la planta, incrementando la temperatura del suelo durante el día, mientras que por la noche, al dificultar la salida de radiación infrarroja de la superficie terrestre, retiene parte del calor. Esta propiedad se traduce en una mayor temperatura respecto al suelo desnudo y una amortiguación en sus fluctuaciones, lo que confiere precocidad al cultivo.
Por el aumento de temperatura y humedad del suelo, se favorece el proceso de nitrificación.
La cubierta actúa como barrera entre el suelo y los frutos, con lo que se reducen los problemas sanitarios, especialmente las podredumbres.
Si la cubierta utilizada es opaca, la falta de radiación solar evita el desarrollo de malas hierbas que compitan con el cultivo por los recursos hídricos y nutritivos.
Materiales:
Algunos de los materiales utilizados pueden ser orgánicos como el compost, residuos como el estiércol, hierbas (de trabajos de siega), hojas, paja, heno, virutas de madera, etc.
La forma específica en que se descomponen muchos de estos materiales y reaccionan a la lluvia y al rocío determina en gran medida su grado de eficacia. Estas cubiertas orgánicas se pudren rápidamente, en lugar de romperse con lentitud, requieren nitrógeno para descomponerse, pueden formar una barrera que bloquee el agua y el aire o dejar evaporar el agua del suelo debido a su porosidad.
Entre los inorgánicos se encuentra el acolchado con caucho hecho con neumáticos reciclados; el plástico, cosechas cultivadas bajo finas láminas plásticas; las rocas o gravilla, que en climas fríos ayudan a retener el calor del suelo.
El acolchado es una parte importante de cualquier sistema de «cultivo sin arar», como el que se practica en la permacultura.

Fuentes:
https://es.wikipedia.org/
www.ecoagricultor.com
www.permacultura.org.mx












